Calcio:

Ca
Es el mineral más abundante en el cuerpo humano. Éste contiene, en el adulto, de 1.000 a 1.500 g, según el peso, de los que el 98 % o 99 % se encuentran en el esqueleto (25 % del peso seco), bajo forma de fosfato tricálcico (85 %) y de carbonato cálcico. Constituye por consiguiente el 1,6 % del peso total del cuerpo.

El 1 % no óseo tiene igualmente una importancia esencial. Los 9/10 de esta fracción se encuentran en todos los tejidos sólidos no óseos, 1/10 en el plasma sanguíneo, donde su nivel es extremadamente invariable: 100 mg ± 5 por litro. Una parte de este último no es difusible, y está ligada a las proteínas (35 mg/1). La otra parte (65 mg/1), que se encuentra bajo forma ionizada, es difusible. El calcio está también presente en los líquidos intersticiales (los que se encuentran entre las células: ± 70 mg/1), en el líquido cefalorraquídeo (de 45 a 60 mg/1) y muy poco en el interior de las células, donde su nivel, si bien mal conocido, parece muy bajo. El calcio, sostén de los tejidos, figura en éstos:

    • Combinado con el fósforo, en forma de fosfato tricálcico. Del 60 % al 80 % de este fosfato se encuentra en los huesos, a los que confiere solidez y dureza; el resto, en los demás tejidos.
    • Combinado con el flúor, en forma de fluoruro cálcico, en los tejidos conjuntivos y fibrosos: periostio, esmalte dental, tendones, epidermis, cristalino, etcétera.
Su papel:
El calcio desempeña, de hecho, múltiples papeles fisiológicos.

El más importante, en forma de sal, concierne a la construcción de los huesos, de los cuales asegura, ligado al fósforo y al magnesio, el crecimiento, la solidez y el mantenimiento.

Los demás papeles, asumidos en forma de calcio ionizado en la sangre, son menos conocidos, pero muy importantes también. Interviene en:

      • la coagulación de la sangre, a todos los niveles en que se forman los factores coagulantes (formación de protrombina, y posterior transformación de ésta en trombina);
      • la excitabilidad neuromuscular; participa en la transmisión del influjo nervioso en las fibras sensitivas y motoras (si su nivel desciende, la hiperexcitabilidad de los músculos puede ocasionar contracciones que lleguen hasta la tetania; a este respecto, es un antagonista del potasio);
      • el ritmo cardiaco, reforzando la contracción del miocardio (un nivel excesivo puede aumentar esta fuerza de contracción hasta provocar un paro cardiaco);
      • la permeabilidad de la membrana celular, como activador de numerosos sistemas enzimáticos.

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